BURNOUT EN MUJERES: UN ESTUDIO COMPARATIVO ENTRE CONTEXTOS DE TRABAJO Y NO TRABAJO [Universidad] (Resultados)
[Ver objetivo del estudio y revisión de literatura]
Resultados
Los resultados indican que, en general, el nivel de burnout en la muestra global es medio-bajo en sus tres dimensiones, aunque las mujeres presentan mayor agotamiento emocional que los hombres, en consistencia con la literatura revisada (Greenglass y Burke, 1988; Hakanen, 1999). Cuando se analiza el colectivo de mujeres estudiantes y trabajadoras, el nivel de burnout es también medio-bajo. Sin embargo, aparecen diferencias significativas entre ambos colectivos. Así, son las estudiantes quienes presentan mayor agotamiento emocional y menor competencia profesional. El que las mujeres estudiantes obtengan unos resultados que impliquen menor bienestar psicológico, puede explicarse por el hecho de que su periodo formativo genera mayor burnout que el trabajo remunerado desarrollado como profesional. En concreto, el que las estudiantes presenten menor competencia profesional puede indicar que el período formativo genera reducida competencia profesional, de acuerdo con los resultados obtenidos por Balogun, et al (1995).
Si tenemos en cuenta la orientación profesional de sus estudios, son las estudiantes de titulaciones de carácter técnico quienes presentan una menor competencia profesional. Este resultado puede explicarse por el hecho de que, en general, las titulaciones técnicas (Ingeniería Industrial, Química, Informática, etc.) son de mayor dificultad que las titulaciones de humanidades o jurídico-económicas, a juzgar por su mayor número de suspensos.
Además, si se considera el curso académico en el que se encuentran, encontramos que las estudiantes de primer curso presentan un mayor agotamiento emocional, y las de tercer curso, un mayor nivel de cinismo, en comparación con las estudiantes de los restantes cursos. Este primer hallazgo es consistente con la literatura (Tobin y Carson, 1994; Guthrie, et. al., 1997), y puede ser explicado por el choque con la realidad al enfrentarse por primera vez a un sistema educativo distinto y al elevado número de créditos académicos (horas lectivas) de los que los estudiantes deben matricularse durante su primer año en la universidad. Por otro lado, el hecho de que las estudiantes de tercer curso puntúen más alto en cinismo puede explicarse por la ansiedad ante la pronta transición al mercado laboral y, lo que se ha dado en llamar "presentimiento de paro", (García, 1993).
Si se combina el curso académico y la orientación profesional, aparece que dentro del colectivo de estudiantes de titulaciones de ciencias humanas (fundamentalmente Psicología), son las estudiantes de segundo curso quienes presentan mayor nivel de agotamiento emocional, mientras que las de cuarto, puntúan más alto en cinismo. Este primer resultado es comprensible si se tiene en cuenta que en la Licenciatura de Psicología de la Universitat Jaume I, el curso académico considerado más difícil por los estudiantes, es segundo; ya que en él se concretan materias de gran complejidad (p.e. Psicoestadística, Psicofisiología). Tampoco es extraño el hecho de que las estudiantes de cuarto curso de carreras de humanidades muestren mayor cinismo. Como se ha apuntado ya, este resultado podría estar relacionado con la ansiedad ante la pronta transición al mercado laboral y el "presentimiento de paro", (García, 1993). Además, este presentimiento de paro en las estudiantes de titulaciones de humanidades no sería extraño, si se tiene en cuenta que la tasa de desempleo de las profesionales de este ámbito, en general, es mayor que en las profesionales de carreras técnicas. Éstas, en muchas ocasiones, encuentran un empleo incluso antes de acabar sus estudios.
En definitiva, los resultados obtenidos ponen de manifiesto que el síndrome del burnout aparece en personas que tienen un empleo en el mercado de trabajo, y también en otros colectivos, como los estudiantes universitarios. Por tanto, la intervención debe ampliar su campo de acción a otros colectivos que no tienen un trabajo remunerado y que también sufren este síndrome.
Agut, S., Grau, R., & Beas, M. (s.f.) BURNOUT EN MUJERES: UN ESTUDIO COMPARATIVO ENTRE CONTEXTOS DE TRABAJO Y NO TRABAJO. Simposio "Aspectos psicosociales del estrés ocupacional". Recuperado el 5 de mayo de 2006 de enlace

Soy Roberto Omar y actualmente soy estudiante de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (y exalumno del Recinto Universitario de Mayaguez). Este blog fue un proyecto que realicé como parte del curso Aplicación de la Tecnología a la Investigación Social. A pesar de que actualmente no uso este blog, lo mantengo abierto pues hay información que puede ser pertinente a algunos/as de ustedes. Espero que así sea. Lámina tomada de www.universidad-dominicana.net

Vero dijo
Me parece interesante el resultado en donde se indica que las mujeres presentan mayor agotamiento emocional que los hombres. Acaso de dice por qué? Sería interesante saber si es porque se le da un trato distinto a los hombres y a las mujeres o tal vez por las diferencias impuesta entre los grupos por los contructos sociales de género y la forma en que cada grupo va a manejar el estrés de los estudios.
6 Mayo 2006 | 06:01 AM