En este artículo quiero retomar un poco una cita del Dr. Gil-Monte (2005), la misma era: "Se podría afirmar que <>". Esta cita es muy comprometedora, pues esta diciendo que todo trabajador que es un apasionado con su trabajo, tiene la posibilidad de sufrir el síndrome de quemarse por el trabajo. Ahora, esto es algo sumamente delicado, pues ¿qué van a hacer estas personas? ¿Ser mediocres en sus trabajos, poco competentes, poco eficientes?
Esta cita quizás conteste una de las preguntas que el Dr. Núñez compartía conmigo hace par se semanas. La misma era porqué en un mismo lugar unos se queman y otros no. Se que ésta es una respuesta muy liviana y necesitaría muchísima más profundidad. Pero quizás sirva un poco hacia donde uno podría dirigirse.
La segunda pregunta era cómo hacer que esos que se queman, no se quemen. Al parecer, es algo inminente el establecimiento de programas preventivos, programas de manejo de estrés; pues sabemos que el síndrome de quemarse por el trabajo es un estrés crónico. Esas personas apasionadas (ya tengo quemada esta palabra, jeje), o, como dice Gil-Monte, "que se enciende por su trabajo", necesitan tener herramientas para prevenir el síndrome y, a la vez, manejar los estresores. Se debe hacer prevención, pues como decía Adler (estoy refraciando), es más económico en cuestión de tiempo y dinero hacer prevención que el tener que realizar intervención. Por lo tanto, se deben enfocar estudios hacia el desarrollo de estrategias para prevenir que estas personas lleguen a manifestar el síndrome.
Además, me parece un tanto curiosa la cita, en el hecho de que dice que “los trabajadores que se ENCIENDEN por su trabajo pueden llegar a QUEMARSE”.
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